Desde su debut en 2001, este cuarteto de Liverpool, ha inundado los clubes de electrónica y los playlists de Geeks y hipsters por igual, obteniendo hoy poy hoy, un estatus de culto. Teniendo como introducción una mezcla entre el New Wave y el Synthpop con 604, evolucionando en un concepto más sólido con tendencia al electropop enn Light & Magic (2002). Hasta obtener el que hoy se considera su mejor trabajo con el oscuro Witching Hour (2005), continuando con un paralelismo en su posterior trabajo, no superior pero el bien logrado Velocifero (2008).
Después de una compilación de sus mejores piezas, Ladytron retoma la escena del electro underground con Gravity The Seducer. Este nuevo material mantiene los beats místicos y las agresivas percusiones clásicas en la banda, pero como el título sugiere, nos movemos dentro de un mundo de sutil seducción y dimensiones astrales. Cada track mantiene un aura de singular misterio y rareza, proyectando al álbum como un escape total de la realidad. El Ying/Yang representado por el juego de voces entre Helen Marnie y Mira Aroyo, una vez más, aporta identidad a cada canción. Desde la apertura con la provocativa 'White Elephant', la intrigante 'White Gold', el trance en 'Ambulances', Marnie y su voz invaden cual hechizo. Por otro lado Aroyo moldea con extravaganza la nocturna 'Moon Palace' y el sensual viaje de 'Altitude Blues', dando espacio a un par de tracks instrumentales y la re inclusión de 'Ace of Hz'.
Nos encontramos ante un esperado retorno que ha cumplido y superado las expectativas, Ladytron se mantiene en el pedestal.




